Sobre Mí

Hola, soy Amaya De Andrés, siempre he tenido una tendencia natural hacia la creación: en dos dimensiones, en tres, a pequeña escala, a lo grande, con colores, con madera, con piezas, con ideas. Me encanta y, al mismo tiempo, me nutre y amplía mi capacidad cognitiva.

CREAR es, al fin y al cabo, mi forma de vida.

“El contacto tranquilo con la pintura y la conexión respetuosa con tu propio cuerpo, que se dan en cada sesión, te ofrecen un espacio de experimentación de la vida tal cual es, en tiempo real y de forma aumentada, para que puedas darte cuenta de lo que te limita y jugar a hacer cambios en un entorno seguro.“

Hace ya 20 años, además de crear yo misma; comencé a utilizar la pintura con fines terapéuticos porque descubrí que, al ser tan accesible y generalmente atractiva para todo el mundo, resultaba ser un gran facilitador para afrontar los episodios y asuntos desagradables o limitantes de la propia vida, de forma amable.

Me di cuenta de que encontrar el coraje para plantarles cara y resolverlos, a través de este juego con el color, era algo mucho más fácil que sólo verbalmente.

En el proceso arteterapéutico, los colores disminuyen la excesiva sensación de vulnerabilidad que surge al afrontar los episodios dolorosos de nuestras vidas, facilitando el trabajo.

Al principio trabajé acompañando a pintar a niñ@s desde mi área profesional, la psicomotricidad; y tras observar lo bien que funcionaba para soltar creencias limitantes, comencé a buscar métodos y estrategias para abrir la posibilidad a l@s adultos.

Continué dentro del área de la salud mental para personas con enfermedad mental cronificada desde mi labor como monitora de Terapia Ocupacional y, tres años después, abrí el abanico a personas en cualquier circunstancia vital.

Tras numerosas formaciones específicas y la experiencia de acompañar a muchos clientes con sus variados asuntos, he llegado a una forma de ejercer la arteterapia que genera mejoras concretas en la calidad de vida de mis clientes, de forma orgánica.

Yo la llamo Pintura Estratégica.